martes 7 de febrero de 2012

Microcuento impersonal e incomprensible #2

Es esa sensación de no querer (o poder) hacer nada. El insomnio, lo irritantes que se vuelven las conversaciones ajenas. Ojalá la puerta estuviera trancada, pero no puedo (o no quiero) levantarme para ir a revisar. Tengo las ganas, en serio que las tengo, pero todo lo demás quién sabe dónde lo dejé...

Me siento como... en standby, ¿sabés? Tal vez ya me volví un zombie del interné. Uso demasiadas caritas para ocultar mis emociones en el chat.

Quiero cambiar esto, quiero cansarme y dormir. Mañana voy a salir a correr.

viernes 3 de febrero de 2012

Microcuento impersonal e incomprensible #1

La hora del sufrimiento. Cuando llegás a la casa, abro la boca y no pasa nada. Duele, duele... Vos, tan ocupado y con la cabeza en otras, siempre. No escuchás ni una palabra de lo que digo.

Yo no te exijo un "¿sí, señora?", con que me pongás dos segundos de atención basta. Pero nunca sucede. Aquí estoy, pintada en la pared.

Al menos espero ser el cuadro más bonito de la casa.

domingo 2 de octubre de 2011

Perro faldero

Bajo el árbol a medio día
estamos él y yo.
No puede darme besos
pero si puede robarme el corazón.

Se posa sobre mi regazo
y con sus ojos me pide un abrazo.

¿Cómo decirle que no?

Será mi perro faldero.
Me acompaña a partir de hoy.

lunes 20 de junio de 2011

Briofita

Caminar descalzo ya no da miedo
después de tanta brasa y vidrio quebrado.

Son dos personas, luchando contra todo
y contra sí mismos.

Cuando el camino se vuelve de carbón,
cualquier musgo es un oasis.

Ahí van, de musgo en musgo.

Loco, todo.
Inquieto y ruidoso.
Alrededor.

Hay un corazón de oro
latiendo en alguna parte
pero nadie lo puede escuchar.

Sólo quiere que lo encuentren
y le compartan un beso.

Y cuando así sea, entonces el amor saldrá
y arreglará el mundo.

Y las dos personas dejarán los musgos
para conocer el pasto.

Caminarán sobre tierra firme.
Y descubrirán el amor todas las veces que sea necesario.

Porque amar no es cosa de sólo una vez en la vida;
es cosa de una vez a la vez.

Y es que siempre hay una vez más.
Con alguien más.

Pero al final hay sólo una vez más, con la misma persona.
Y ésa es la que vale.

Vino barato

Es el aire el que me trae las verdades
y el camino el que me trae los amores.

El agua me lava las heridas y el sol me las cauteriza.
El tiempo me trae las respuestas, muy despacito…

Es la gente quien trae los rumores.
Si tan sólo todos se quedaran callados
y escucharan al aire…

A partir de hoy voy a comer silencio
y voy a besar el canto de los pájaros.

Voy a bailar sobre las nubes
y a colgarme de los arcoíris.

Mi economía se va a basar en sonrisas
y en notas musicales.

El mundo está loco en blanco y negro.
Yo también, pero a colores.
Voy a luchar contra la locura del mundo
con mi propia locura.

Soy de vino barato en copa grande.

Sí, seguiré caminando con mis botas bajo la lluvia
hasta que este siglo de egoísmo acabe.

Y le dejaré mis ojos como herencia a quien me muestre
una fotografía del fuego que no haya visto antes.

martes 24 de mayo de 2011

Bacio

Se me metió polvo en los ojos
y no vi el momento.
Se fue muy rápido.

Pero el remordimiento se quedó pegado.

Positivo.
Me quedó polvo en los labios.
y ahora quiero que se haga barro.

La inquietud borra la culpa.

De por sí, mi boca ya está sucia.

jueves 21 de abril de 2011

Montaña

No más de esta ciudad.
Mucho ruido.
Artificial.

Quiero menos concreto
y más aire fresco.

Lo único que quiero de la ciudad
es verla bien lejos.
Desde la montaña.

Agarro mis cosas y me voy.
Bienvenido quien quiera venirse conmigo.
Si no, me voy sola.

Allá me las arreglo.
Y si me muero,
volveré a la naturaleza,
de donde vine.

Mi corazón le pertenece a la montaña.